
¿CUANTO CUESTA SER UN LOCUTOR PROFESIONAL?
Estaba leyendo el comentario de un gran locutor: Daniel Cubillo, a otro tema, al blog de si aún existen en el medio “Locutores Exclusivos”, y su respuesta fue tan contundente (les recomiendo la lean) que tuve la necesidad de escribir un blog completamente nuevo al respecto de lo que me hizo sentir.
La noción en mi propia vida respecto a la locución en sus diferentes niveles o etapas, al menos en mi caso es muy evidente:
1. Primero, cuando era muy pequeño (7 u 8 años de edad) de la misma forma en que muchos niños idealizaban a los héroes de los comics y querían ser Batman o Supermán... (aclaro que yo deseaba ser El Hombre Araña. No crean que por lo que escribiré a continuación no era dentro de todo un niño común y corriente en muchos otros sentidos...) decía, mientras ellos querían ser esos super héroes, yo escuchaba mucho la radio.... la radio hablada... especialmente la XEW con programas como Y Usted Qué Opina.... El Panzón Panseco (Arturo Ernesto Manrique Elizondo regiomontano fallecido en 1971 que trabajara en estaciones de radio como comediante: la XEB, la XEQ y por supuesto donde lo escuché hasta su fallecimiento...) La Tremenda Corte con Nana Nina, Rubecindo Caldeiro, el Juez y por supuesto José Candelario Tres Patines.... el maravilloso Kalimán y por supuesto cuando pasaba a desayunar a casa de mis abuelas escuchaba las Radio Novelas matutinas. Pero mi día no estaría completo sin escuchar la historias de terror de: Apague la Luz y Escuche con Arturo de Córdova como el narrador y más atrde en mi semi adolescencia el turno nocturno de ABC Radio Internacional con Jorge Manuel Hernández y sus ángeles de la noche.
Podría poner mucho ejemplos más pero a lo que voy es que la producción y la calidad del mundo de la voz era de enorme importancia... se tomaba muy en serio... y los medios televisivos y cinemátograficos dejaban aun brillar a la voz por encima de la imagen.
2. Muchos años después, ya como un estudiante de teatro y principiante en el mundo del doblaje, poco a poco al trabajar y convivir con especialistas de la voz... voces que había escuchado una y otra vez por radio y TV, fui combidado... invitado, con un productor, o me enviaron a hacer pruebas a alguna estación de radio, etc. Y entonces comenzó una aventura que ninguna escuela te deja vislumbrar porque hasta el día de hoy y hablo de más de 30 años de distancia, no hay ningún programa en escuela o universidad que te de lo que aprendes día con día tras el micrófono: golpes, fracasos, éxitos, maestros de la cabina o de la sincronía... grandes actores, enormes competencias... tanto.... tanto.
Y es ahí donde coincido con Daniel Cubillo y muchos otros experimentados locutores. Ahí... cuando por las necesidades económicas de las agencias y productoras y la demanda industrial de voces ves llegar gente no preparada, improvisada... a tomar lugares que deberían corresponder a jóvenes, sí, pero jóvenes preparados... o por lo menos más preparados que los muchos que hay. Jóvenes que dejan evidente su falta de preparación, conocimientos, jóvenes que están muy felices de que les paguen muy buen dinero por decir: señora, su bolso... o hacer voz chistosa o algún acento regional... jóvenes que deberían tener por lo menos un mínimo de cultura general que en México ya no es indispensable puesto que el examen para obtener la licencia de locución.... ese examen que era temido y famoso por ello entre los postulantes a ser Locutores tipo A o B. Razón que los obligaba a estudiar y prepararse no solo para obtener una licencia... sino para comenzar toda una aventura en nuestro Mundo de la Voz.
Muy cierto también es el envenenamiento que provocan muchas agencias de locutores que están dispuestas (la mayoría) a semi entrenar a quien sea con tal de vender más voces que la agencia de enfrente, y en su afán por ofrecer voces diferentes a la competencia ofrecen cursos de 1, 2 o 3 meses para hacer locutoroides... como el pan Bimbo... malo pero rápido... locutores que se te pegan en el paladar al escucharlos.
Ser un locutor profesional es un orgullo.
Ser alguien con la capacidad y los medios para comunicar a cientos, miles o millones de personas: una gran responsabilidad.
No le restemos importancia al hecho y trabajemos por estar a la altura día con día.
Me parece y afirmo que ser un profesional de la voz va más allá que simplemente decir:
"Coca Cola"...... ó....... "Esto es WFM... Stereo"
Saludos,
Trujo
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